Poems in Spanish·May 8, 2013
Arma Blanca
Si tratara de explicarte, te desperdiciaría como muchos. Porque eres noche, eres día; eres la muerte que presta vida.
Justamente exacto, pero sin medida cierta eres. Pues eres solo un pacto, entre el universo y sus seres; y sin embargo inculpado eres.
Te compadezco y agradezco por permanecer en mi mente; humilde origen tuyo, de tu opacada gloria, y de tu pasado, futuro y presente.
Pues te comprendo, o intento comprender, cambiante, deforme, vasto, complejo, medible pero incierto. Eres solo un inocente invento; delirio de los que claman tomar la tierra, y quieren controlar tu ahora, pero no pueden ni estar en ti; y temen encontrar tu debatido fin.
Fiel amigo incomprendido, eterno sanador de los heridos, aunque prefieran ignorarte y de moneda tirana disfrazarte, yo te escucho, mi sabio mudo, pues eres inocente y puro.
Fuiste el agua que al final sació la sed, la tierra que terminó con mi naufragio. Fuiste tajante al enseñarme que contigo nada es negociable; que no hay mejor manera que la tuya; y que no te podemos domar, pero estás aquí para dar, no para condicionar; pues tu naturaleza es siempre sencilla y pura.